martes póstumo
Mientras girabas entre sueños, fruncías el ceño y murmurabas sabe dios que ruegos discretos del subconsciente a las sábanas amarillas, recordé que estaba enamorada, y no de ti.
Examinaba la posición de tu cuerpo sin ninguna pretensión de investigadora de comportamiento, esas que descubren rasgos reveladores por el ángulo que tu antebrazo va formando con tu costilla, la distancia entre el mentón y la clavícula al apoyar la cabeza en la almohada o en que sentido horario o antihorario tus piernas van rompiendo sus propiedades paralelas, mientras se acercan o alejan de las mías. No. Te observo con detenimiento porque tu cuerpo ahora respira. Ha desplazado al espacio lleno de vacío, siempre dejé a mi izquierda.
Tu cuerpo gira, se estremece, me quita las sábanas y me patea. Ocupa el espacio que tú nunca ocupaste y lo completa.
Recordé que estaba enamorada, y no de ti.



4 comments:
ja! me gustó ese dibujo.
Enamorada no pero quizas a punto
te he empezado a leer.
a vivir!
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