5.8.06

Juan pablo Abadía no sabe que existe

Deje las drogas a los 20.- me dijo. Deje todo antes de los 20, pensé, y estoy seguro me fue infinitamente más fácil.

Lo cual es trágico, porque mi todo nunca ha sido un vicio. He ahí la tragedia. La falta de pasión, el abandono, la separación, para mí siempre ha sido así de fácil.

Una cosa que puedo decir de mi mismo, es que nunca se me debe de tomar en serio. Soy como ese niño que gritó lobo… pero nunca hay lobo. Las personas que realmente me conocen lo saben. Esto, me da cierta licencia para decir barbaridades sin ningún reparo o temor. Nunca habrá un lobo, así que yo grito. Siempre grito.

Demasiada verdad frente a una taza de café, lo sé.- se disculpa mientras me mira a los ojos, tratando de saber lo que estuve pensando en ese minuto en el que no dije nada. Algunas mujeres siguen creyendo que las miradas son diáfanas, basta solo prestar atención para descifrarlo todo. Es gracioso. Me da algo de lástima esa pretensión suya de poder intuirlo todo, pero reconozco; es realmente útil que todavía nos crean tan unidimensionales, simples, predecibles…

Pensaba en lo difícil de abandonar algo te hace sentir (sin considerar lo nocivo) tan
bien… no me lo imagino
.- contesto sin mirarla, sorprendiéndome a mi mismo de la ambigua cercanía de mi respuesta a lo que realmente estuve pensando.

Levanto mi taza de café,me acomodo en la silla, mientras ella sin creer lo que acabo de decirle pero reconociendo el cumplido que implicaba (siempre creyendo/entendiendo/aceptando/ escuchando lo conveniente) comienza a contarme su historia.

Deje las drogas a los 20……

3 comments:

cabeza Invisible said...

me gusta mucho la descripcion en tan pocas palabras... y me deja con la sensacion que hay una segunda parte...

siempre empezar algo nuevo es bueno

mentolada said...

empezar siempre es bueno

Casiopea said...

:0